Capitulo 06 - Lesiones de Tejidos Blandos
Las lesiones de tejidos blandos son los problemas más
comunes en la atención de primeros auxilios, éstas
lesiones pueden causar un grave daño, incapacidad o
muerte.
Además de los huesos y cartílagos el organismo
está recubierto por tejidos blandos; músculos,
grasas, tendones, ligamentos, membranas, mucosas, vasos
sanguíneos y piel.
Siempre que éstos téjidos sean lesionados o
desgarrados, hay peligro de infección; los microorganismos
pueden entrar al cuerpo a través de una
escoriación, una cortada, una quemadura o una
punción.
Una infección es la repuesta del organismo al crecimiento
de las bacterias dentro de los tejidos del cuerpo.
Las manifestaciones de una infección en el sitio de la
lesión son:
inflamación, enrojecimiento, dolor, calor (al tacto) en la
zona y drenaje de pus.
Las infecciones graves provocan fiebre, malestar general,
decaimiento, somnolencia, falta de apetito, náuseas y
según sea microorganismo que causa la infección
pude tener otras manifestaciones.
Exixte una infección grave denominada tétanos puede
ser adquirida por lesión de los tejidos blandos.
Las manifestaciones de infección pueden presentarse en
pocas horas o días después de producirse la
lesión.
Hemorragias
La sangre se encuentra circulando por el interior de los vasos
sanguíneos (arterias, venas y capilares), que la
transportan por todo el cuerpo. Cuando alguno de estos vasos
sanguíneos se rompe, la sangre sale de su interior,
originándose así una hemorragia.
Toda pérdida de sangre debe ser controlada cuanto antes,
sobre todo si es abundante.
En caso de hemorragias el organismo pone en funcionamiento su
mecanismo para controlarla, agregando las plaquetas alrededor del
vaso lesionado y formando un coagulo que tapona dicho vaso,
impidiendo la salida de sangre.
La atención de primeros auxilios contribuye a que este
proceso sea efectivo.
Esta atención debe ser inmediata porque en pocos minutos
la pérdida de sangre puede ser total, ocasionando shock y
muerte.
Hay hemorragia externa cuando vemos la sangre saliendo a través de una herida.
Señales
Se divide en:
Hemorragia Capilar o Superficial:
Compromete solo los vasos sanguíneos superficiales que
irrigan la piel; generalmente esta hemorragia es escasa y se
puede controlar fácilmente.
Hemorragia Venosa:
Las venas llevan sangre de los órganos hacia el
corazón; las hemorragias venosas se caracterizan porque la
sangre es de color rojo oscuro y su salida es continua, de escasa
o de abundante cantidad.
Hemorragia Arterial:
Las arterias conducen la sangre desde el corazón hacia los
demás órganos y el resto del cuerpo; la hemorragia
arterial se caracteriza porque la sangre es de color rojo
brillante, su salida es abundante y en forma intermitente,
coincidiendo con cada pulsación.
Control de la
Hemorragia Interna
Acueste a la
víctima.
Colóquese guantes deshechables de látex.
Descubra el sitio de la lesión para valorar el tipo de
hemorragia ya que esta no es siempre visible; puede estar oculta
por la ropa o por la posición de la víctima.
Para identificar el tipo de hemorragia seque la herida con una
tela limpia gasa o apisono.
Si esta consciente dele a beber suero oral o agua.
Para controlar
la hemorragia siga los siguientes pasos (en este orden de ser
posible):
1. Presión Directa:
Aplique sobre la herida una compresa o tela limpia haciendo
presión fuerte. Si no dispone de compresa o tela puede
hacerla directamente con su mano siempre y cuando usted no tenga
ninguna lesión en las manos o este protegido con
guantes.
La mayoría de las hemorragias se pueden controlar con
presión directa.
La presión directa con la mano puede ser sustituida con un
vendaje de presión, cuando las heridas son demasiado
grandes o cuando tenga que atender a otras víctimas.
Esta técnica generalmente se utiliza
simultáneamente con la elevación de la parte
afectada excepto cuando se sospeche lesión de columna
vertebral o fracturas, (antes de elevar la extremidad se debe
inmovilizar).
2. Elevación
La elevación de la parte lesionada disminuye la
presión de la sangre en el lugar de la herida y reduce la
hemorragia.
Si la herida esta situada en un miembro superior o inferior,
léventelo a un nivel superior al corazón.
Cubra los apósitos con una venda de rollo.
Si continua sangrando coloque apósitos adicionales sin
retirar el vendaje inicial.
3. Presión Directa sobre la Arteria (punto de
presión o presión indireta)
Consiste en comprimir con la yema de los dedos una arteria contra
el hueso subyacente.
Se utiliza cuando no se ha podido controlar la hemorragia por
presión directa y elevación de la extremidad o en
los casos en los cuales no se pueden utilizar los métodos
anteriores (fracturas abiertas).
Esta técnica reduce la irrigación de todo el
miembro y no solo de la herida como sucede en la presión
directa.
Al utilizar el punto de presión se debe hacer
simultáneamente presión directa sobre la herida y
elevación.
Para controlar la hemorragia en miembros superiores e inferiores
haga lo siguiente:
En miembros superiores:
La presión se hace sobre la arteria braquial, cara interna
del tercio medio del brazo. Esta presión disminuye la
sangre en brazo, antebrazo y mano.
Para aplicar la presión, coloque la palma de su mano
debajo del brazo de la víctima, palpe la arteria y
presiónela contra el hueso.
En miembros inferiores:
La presión se hace en la ingle sobre la arteria femoral.
Esta presión disminuye la hemorragia en muslo, pierna y
pie.
Coloque la base de la palma de una mano en la parte media del
pliegue de la ingle.
Si la hemorragia cesa después de tres minutos de
presión, suelte lentamente el punto de presión
directa.
Si esta continua, vuelva a ejercer presión sobre la
arteria.
Lávese las manos al terminar de hacer la
atención.

4. Torniquete
Se debe utilizar como último recurso, debido a las enormes
y graves consecuencias que trae su utilización y
está reservado sólo a los casos donde la hemorragia
es tan grave que los tres métodos anterioes han fallado,
como una amputación, donde deberá ser el primer
paso para el control efectivo de la hemorragia (la vida del
paciente está siendo amenazada).
Utilice una venda triangular doblada o una banda de tela de por
lo menos 4 cm de ancho. (no utilice vendas estrechas, cuerdas o
alambres).
Coloque la venda cuatro dedos arriba de la herida.
Dé dos vueltas alrededor del brazo o pierna.
Haga un nudo simple en los extemos de la venda.
Coloque un vara corta y fuerte. Haga dos nudos más sobre
la vara.
Gire la vara lentamente hasta controlar la hemorragia.
Suelte una vez cada 7 minutos.
Traslade inmediatamente la víctima al centro
asistencial.
Hemorragia Interna
Se entiende como hemorragia Interna a aquella que por sus
caracteristicas la sangre no fluye al exterior del cuerpo, sino
que se queda en el interior, generalmete acumulandose debajo de
la piel o en una cavidad órganica, siendo éste caso
el más grave.
Las hemorragias Internas incluyen las lesiones graves que pueden
causar shock, ataque cardiaco o falla pulmonar. Pueden ser
provocados por aplastamiento, punciones, desgarros en
órganos y vasos sanguíneos y fracturas.
Cualquiera que sea el tipo de hemorragia se produce
disminución de la sangre circulante, que el organismo
trata de mantener especialmente, especialmente en los
órganos más importantes como : corazón,
cerebro y pulmones.
Señales
de las Hemorragias Interna
Abdomen muy sensible o rígido, hematomas en diferentes
partes del cuerpo.
Pérdida de sangre por recto o vagina.
Vómito con sangre.
Fracturas cerradas.
Manifestaciones de shock.
Atención de
las Hemorragias Internas
Si la víctima presenta síntomas de hemorragia
interna o usted sospecha que la fuerza que ocasiono la
lesión fue suficiente para provocarla, traslade la
víctima lo más pronto posible.
Controle la respiración y pulso cada 5 minutos.
Abríguela.
NO le de nada de tomar.
Hemorragias en Areas
Específicas del Cuerpo
Cara y Cráneo
Cubra con una gasa o tela limpia.
Si no sospecha que hay fractura haga presión directa hasta
que la hemorragia se detenga.
Nariz (epixtasis)
Para detener una hemorragia nasal haga lo siguiente :
Siente a la víctima. La posición sentada reduce el
riego sanguíneo para cabeza y nariz.
Si es necesario incline la cabeza hacia adelante para evitar
ingerir la sangre y ocasionar el vómito.
Presione sobre el tabique de la nariz (arriba de las ventanas
nasales) con sus dedos índice y pulgar. Esto permite
obstruir la arteria principal que irriga la nariz.
Si continua sangrando tapone con gasa humedecida en agua
destilada o hervida.
Aplique sobre la frente y la nariz compresas de agua fría
o hielo (envuelto en una toalla gasa o compresa).
No la exponga al sol.
No permita que se suene porque aumenta el sangrado.
Remítalo a un centro asistencial.
Dentales (hemorragia Alveolar)
Tapone el alvéolo o hueco de la encia que sangra con una
gasa empapada en agua oxigenada (diluida) y explíquele que
muerda con fuerza.
NO le permita que haga buches con ningún tipo de
solución y menos con agua tibia.
NO le de bebidas alcohólicas.
NO permita la introducción de elementos en el
alvéolo como ceniza, sal, café etc.
Remítalo al odontólogo.
Hemorragia Genital Femenina
Este tipo de hemorragias son frecuentes en casos de
irregularidades en la menstruación, aborto o
postparto.
Coloque la paciente en posición horizontal y
tranquilícela cúbrala para evitar
enfriamientos.
Si no dispone de toallas higiénicas use apósitos o
gasas.
Controle Signos vitales continuamente.
Si esta consciente dele suero oral.
No de bebidas alcohólicas.
Envíela rápidamente al centro asistencial
manteniéndola en posición horizontal



Cuerpos Extraños